FUNCIONES EJECUTIVAS EN NIÑOS: ¿QUÉ SON Y CÓMO ESTIMULARLAS?

Por Dra. Judith Vila, especialista en Neuropediatría

Habilidades cerebrales esenciales para aprender, organizarse, controlar impulsos y resolver problemas

Las funciones ejecutivas son un conjunto de habilidades cognitivas que permiten a los niños organizar sus pensamientos, controlar sus impulsos, mantener la atención, adaptarse a los cambios y alcanzar objetivos.

Estas capacidades se desarrollan progresivamente durante la infancia y continúan madurando durante la adolescencia. Por ello, desde la neuropediatría, es importante comprender que un niño no nace con un autocontrol completamente desarrollado: necesita experiencias, práctica y acompañamiento para fortalecer estas habilidades.

🧠 ¿Qué son las funciones ejecutivas?

Las funciones ejecutivas permiten al cerebro dirigir y coordinar diferentes procesos para responder de manera adecuada ante las situaciones cotidianas.

Entre las principales encontramos:

🎯 Control inhibitorio

Ayuda al niño a detener una respuesta impulsiva, esperar su turno y pensar antes de actuar.

🧠 Memoria de trabajo

Permite mantener información temporalmente y utilizarla para realizar una actividad.

Por ejemplo, recordar una instrucción mientras realiza una tarea.

🔄 Flexibilidad cognitiva

Permite cambiar de estrategia, aceptar modificaciones y adaptarse cuando las cosas no salen como esperaba.

📋 Planificación y organización

Ayudan a establecer pasos para alcanzar una meta, organizar materiales y completar actividades.

⏳ Manejo del tiempo

Permite comprender cuánto tiempo necesita para realizar una actividad y aprender progresivamente a administrar sus tareas.

🌱 ¿Por qué son importantes durante la infancia?

Las funciones ejecutivas participan en numerosas actividades de la vida diaria.

Un niño las utiliza cuando:

  • Prepara su mochila.
  • Sigue instrucciones.
  • Resuelve un problema matemático.
  • Espera su turno.
  • Organiza sus tareas.
  • Cambia de una actividad a otra.
  • Controla una reacción de enojo.

Por esta razón, están estrechamente relacionadas con el aprendizaje, la autonomía y la regulación emocional.

🎲 ¿Cómo estimular las funciones ejecutivas en casa?

No es necesario realizar ejercicios complicados. Las actividades cotidianas pueden convertirse en oportunidades para entrenarlas.

  1. 🧩 Juegos de memoria

Los juegos de parejas, secuencias o memoria ayudan a trabajar la memoria de trabajo y la atención.

  1. 🎲 Juegos con reglas

Los juegos de mesa enseñan a respetar turnos, seguir instrucciones, esperar y controlar impulsos.

  1. 🏗️ Actividades de construcción

Los bloques, rompecabezas y construcciones permiten planificar, probar estrategias y solucionar problemas.

  1. 🔄 Cambiar las reglas

Durante un juego conocido, puedes modificar una regla sencilla.

Por ejemplo: “Ahora, cuando diga rojo, debemos quedarnos quietos”.

Esto ayuda a trabajar la flexibilidad cognitiva.

  1. 📋 Involucrarlos en actividades cotidianas

Preparar una merienda, ordenar juguetes o preparar la mochila permite practicar planificación y organización.

Puedes preguntar:

👉 “¿Qué necesitamos primero?”
👉 “¿Qué hacemos después?”

  1. 🧘 Practicar la pausa

Enseñar al niño a detenerse, respirar y pensar antes de reaccionar favorece el control inhibitorio y la regulación emocional.

Una estrategia sencilla es:

PARAR → RESPIRAR → PENSAR → ACTUAR

👧 ¿Qué ocurre cuando existen dificultades en estas habilidades?

Algunos niños pueden presentar mayores dificultades para organizarse, controlar impulsos, recordar instrucciones o adaptarse a cambios.

Estas dificultades pueden observarse en niños con TDAH, trastornos del aprendizaje y otras condiciones del neurodesarrollo, aunque también pueden aparecer temporalmente por factores como falta de sueño, estrés o situaciones emocionales.

Es importante no etiquetar al niño como “flojo”, “desobediente” o “desorganizado” sin comprender qué está dificultando su desempeño.

🏫 ¿Cómo estimularlas en el entorno escolar?

La escuela también puede favorecer el desarrollo de estas habilidades mediante:

  • Instrucciones claras y breves.
  • Rutinas predecibles.
  • Apoyos visuales.
  • División de tareas largas en pasos pequeños.
  • Recordatorios y listas.
  • Tiempo suficiente para completar determinadas actividades.

El objetivo es ayudar progresivamente al niño a pasar de necesitar apoyo externo a desarrollar mayor autonomía.

👨‍⚕️ ¿Cuándo consultar con un especialista?

Es recomendable solicitar una evaluación profesional cuando las dificultades son persistentes y afectan significativamente:

  • El rendimiento escolar.
  • La organización diaria.
  • La conducta.
  • Las relaciones sociales.
  • La autonomía.
  • La vida familiar.

Una evaluación neuropediátrica permite analizar el desarrollo global del niño y determinar si necesita apoyo específico.

❤️ Conclusión

Las funciones ejecutivas son fundamentales para que los niños puedan aprender, organizarse, controlar sus impulsos, adaptarse y resolver problemas.

Estas habilidades no se desarrollan de manera inmediata. Se fortalecen progresivamente mediante la maduración cerebral, las experiencias cotidianas y el acompañamiento de padres y educadores.

Jugar, conversar, organizar actividades y permitir que los niños resuelvan pequeños desafíos son formas sencillas de estimular su cerebro todos los días.

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