Por Dra. Judith Vila, especialista en Neuropediatría
Estrategias para ayudar a los niños a gestionar sus emociones, impulsos y conductas
El autocontrol es una habilidad fundamental durante la infancia. Permite que los niños aprendan a esperar, controlar impulsos, expresar sus emociones y tomar decisiones de manera más adecuada.
Desde la neuropediatría, sabemos que el autocontrol se desarrolla progresivamente a medida que madura el cerebro. Por eso, no debemos esperar que un niño pequeño controle sus emociones como lo haría un adulto. Necesita tiempo, práctica y acompañamiento.
🧠 ¿Qué es el autocontrol infantil?
El autocontrol es la capacidad de regular pensamientos, emociones y conductas frente a diferentes situaciones.
Un niño con mayor autocontrol puede aprender progresivamente a:
- Esperar su turno.
- Manejar la frustración.
- Pensar antes de actuar.
- Seguir instrucciones.
- Expresar el enojo sin agredir.
- Adaptarse mejor a los cambios.
Estas habilidades forman parte de las llamadas funciones ejecutivas, que continúan desarrollándose durante la infancia y adolescencia.
🌱 ¿Por qué es importante desarrollar el autocontrol?
Un adecuado autocontrol favorece:
- El aprendizaje escolar.
- La convivencia familiar.
- Las relaciones con otros niños.
- La resolución de conflictos.
- La autonomía.
- La regulación emocional.
No se trata de conseguir que el niño «se porte bien» todo el tiempo, sino de ayudarlo a desarrollar herramientas para gestionar sus respuestas.
🧩 Estrategias para fomentar el autocontrol
- Enseñar a reconocer las emociones
Un niño que puede identificar lo que siente tiene más posibilidades de aprender a manejarlo.
Puedes preguntarle:
👉 “¿Estás enojado, triste o preocupado?”
Poner nombre a las emociones es el primer paso para regularlas.
- Practicar la pausa
Enséñale a detenerse antes de reaccionar.
Una estrategia sencilla es:
PARAR → RESPIRAR → PENSAR → ACTUAR
Practicar esta secuencia cuando el niño está tranquilo facilita su utilización durante momentos difíciles.
- Establecer rutinas
Las rutinas permiten anticipar lo que ocurrirá y reducen la incertidumbre.
Horarios relativamente estables para dormir, comer, jugar y estudiar favorecen la organización y el autocontrol.
- Dar instrucciones claras y breves
En lugar de dar varias órdenes al mismo tiempo, ofrece una indicación concreta.
👉 “Guarda los bloques.”
Después de cumplirla, puedes continuar con la siguiente actividad.
- Utilizar juegos que requieran esperar
Los juegos de turnos son excelentes para practicar el autocontrol.
Algunas opciones son:
- Juegos de mesa.
- Rompecabezas.
- Simón dice.
- Juegos de memoria.
- Actividades de construcción.
El objetivo es aprender a esperar, seguir reglas y tolerar perder.
- Reforzar los avances
Reconoce los esfuerzos del niño, incluso cuando el resultado no sea perfecto.
👉 “Te enojaste, pero lograste respirar y esperar. ¡Eso fue un gran avance!”
El refuerzo positivo ayuda a consolidar nuevas conductas.
- Ser un modelo de autocontrol
Los niños aprenden observando a los adultos.
Si ante una dificultad los padres gritan o reaccionan impulsivamente, el niño puede aprender ese mismo patrón.
Mostrar cómo respirar, hacer una pausa y buscar soluciones es una enseñanza poderosa.
❤️ ¿Qué hacer durante una rabieta?
Cuando el niño está muy alterado, su capacidad para razonar y seguir instrucciones disminuye.
En ese momento:
- Mantén la calma.
- Asegura que esté en un lugar seguro.
- Habla con pocas palabras.
- Evita discutir o dar largos sermones.
- Cuando se calme, conversa sobre lo ocurrido.
La enseñanza funciona mejor después de recuperar la calma.
👧 Autocontrol en niños con TDAH
Algunos niños con TDAH pueden presentar mayores dificultades para controlar impulsos, esperar turnos o regular sus emociones.
Esto no significa que «no quieran obedecer». Pueden necesitar estrategias más concretas, rutinas visuales, instrucciones breves y acompañamiento profesional.
👨⚕️ ¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Es recomendable consultar cuando las dificultades de autocontrol:
- Son muy intensas para la edad del niño.
- Generan agresividad frecuente.
- Afectan el rendimiento escolar.
- Interfieren con las relaciones sociales.
- Provocan conflictos constantes en casa.
- Se acompañan de dificultades importantes de atención, lenguaje o desarrollo.
Una evaluación neuropediátrica puede ayudar a determinar si existe alguna dificultad del neurodesarrollo que requiera atención.
✅ Conclusión
El autocontrol no aparece de un día para otro. Se construye mediante la maduración cerebral, la práctica diaria, las rutinas y el acompañamiento de los adultos.
Enseñar a un niño a reconocer sus emociones, hacer una pausa, esperar y buscar soluciones es ayudarlo a desarrollar herramientas que utilizará durante toda su vida.
Educar el autocontrol no significa exigir perfección; significa enseñar al niño, poco a poco, a gestionar lo que siente y cómo responde.