Por Dra. Judith Vila, especialista en Neuropediatría
Guía práctica para padres y cuidadores
El retraso en el habla es una de las consultas más frecuentes en neuropediatría y logopedia. Se refiere a la dificultad del niño para adquirir el lenguaje oral en los tiempos esperados, lo cual puede deberse a múltiples causas: factores neurológicos, auditivos, ambientales o de estimulación.
La buena noticia es que, con una intervención temprana y estrategias adecuadas, es posible favorecer el desarrollo del lenguaje y mejorar la comunicación del niño.
¿Qué es un retraso en el habla?
El retraso en el habla ocurre cuando el niño:
- Empieza a decir sus primeras palabras después de los 18 meses.
- Tiene un vocabulario limitado para su edad.
- Forma frases simples de 2 palabras más tarde de lo esperado (después de los 2 años)
- Presenta dificultades para articular sonidos.
Es importante diferenciar entre un retraso aislado del habla y un trastorno del lenguaje, que requiere un abordaje especializado.
Señales de alerta en el desarrollo del habla
Algunas señales que indican que es recomendable buscar orientación profesional:
- No balbucea hacia los 12 meses.
- No dice palabras sueltas a los 18 meses.
- No combina dos palabras a los 2 años.
- Su lenguaje no es comprensible a los 3 años.
- Evita interactuar o comunicarse con otras personas.
- Parece no escuchar
Estrategias para estimular el habla en casa
- Hablar mucho y de forma clara
Usar frases simples, mirándolo a los ojos y nombrando objetos o acciones cotidianas ayuda a enriquecer su vocabulario.
- Leer cuentos y cantar canciones
Los cuentos estimulan la comprensión y la memoria verbal, mientras que las canciones facilitan la repetición de palabras y sonidos.
- Dar opciones para favorecer la comunicación
En lugar de anticipar sus necesidades, ofrecerle elecciones:
- “¿Quieres agua o jugo?”
Esto motiva al niño a usar palabras para expresar lo que desea.
- Utilizar el juego como herramienta
Jugar con muñecos, animales o situaciones de la vida diaria estimula el lenguaje simbólico y la narración.
- Reforzar positivamente sus intentos
Celebrar cada palabra o esfuerzo, aunque no sea perfecta, refuerza la confianza y la motivación para seguir comunicándose.
- Evitar corregir de manera negativa
En lugar de decir “así no se dice”, repetir la palabra correctamente y con entusiasmo.
¿Cuándo acudir al especialista?
Si el niño presenta varias señales de alerta, lo recomendable es consultar con un neuropediatra y un logopeda. Ellos podrán descartar problemas auditivos, neurológicos o de desarrollo, y diseñar un plan de estimulación adaptado a cada caso.
Conclusión
El retraso en el habla no siempre indica un trastorno grave, pero sí requiere atención temprana. Habitualmente con apoyo de la familia constante puede mejorar fácilmente utilizando estrategias de estimulación diaria y apoyo profesional, los niños pueden avanzar significativamente en su capacidad de comunicarse y expresar sus pensamientos.